Las competencias de caballos de paso fueron instituidas oficialmente en 1945, aunque se conoce que ya en 1899 había concursos de reproductores en la Plaza de Acho (Lima). Años más tarde, a
iniciativa de Wenceslao Rossel y Javier Larco Hoyle se formó la Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballo Peruano de Paso, encargada de organizar todos los años las competencias de équidos. Se trata de una gran feria donde los criadores presentan sus mejores ejemplares.
El Caballo Peruano de Paso es una raza distinguida y protegida por el Decreto Ley 25919, de noviembre de 1992. Es además Patrimonio Cultural de la Nación. En todas estas centurias de aislamiento, desde la invasión española, se fue moldeando una nueva progenie, con características propias y un temperamento distinto a todas las otras castas. Es altivo, gallardo y arrogante. Su cuerpo es compacto y musculoso, ancho y profundo, con extremidades alargadas y fuertes, cabeza plana, ojos brillantes y expresivos, cuello robusto. Todos estos atributos se califican en los concursos.
En Estados Unidos y Europa, los extranjeros han empezado a formar asociaciones de criadores del Caballo Peruano de Paso. Son una suerte de coleccionistas que vienen al país a comprarse los mejores exponentes, para reproducirlos.
—Sí, pero nunca les salen tan buenos como los paridos en Perú—comenta Mujica—.Debe influir el tipo de comida, el agua, el clima, en fin, pero como los nacidos acá, no hay.
Hace seis años, durante el gobierno de Alejandro Toledo, la Feria de Abril de Sevilla, que congrega la mayor cantidad de coches de caballos, tuvo como invitado especial al Caballo Peruano de Paso. Así este cuadrúpedo regresaba, de visita, al lugar de donde vino. Pero no era el mismo, sino que era uno mejor, para sorpresa y deleite del mundo.
—Esa vez la delegación peruana fue la primera y la mejor. Acompañaron un carruaje cedido por el Real Club de Enganche de Sevilla.
—Y también hubo una delegación de Amazonas ¿verdad?
—Sí, por supuesto, con Eliane Karp a la cabeza. Todos se rindieron a los pies del Caballo Peruano de Paso. Tenemos al mejor caballo de silla del mundo, lo que nos falta es promocionarlo, darle su lugar.